La clave de la historia

por el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira

El deseo de lo sobrenatural es inherente al alma humana, y por eso todos los hombres están siempre en busca de lo maravilloso y, en el fondo, sedientos de Dios.
El Dr. Plinio, con su claridad habitual, comentó como esa apetencia natural de algo superior, solo se sacia realmente dentro de la Iglesia Católica. De manera extraordinaria, demuestra cómo la sed de lo maravilloso constituye la clave de toda la Historia de la humanidad y el camino para el Reino de María.
        Existe en todo ser humano inocente un impulso hacia lo maravilloso, un deseo de maravillarse ante la realidad. Como nuestra capacidad innata de concebir cosas maravillosas y de desearlas es vehemente y magnífica, como una especie de tifón de oro, tenemos un deseo de lo sobrenatural, de lo metafísicamente perfecto, de lo magnífico que el lado más elevado de nuestro ser procura con todas sus fuerzas.
        A partir de esto nace el deseo de algo que la Religión Católica satisface por completo.
        El alma que tiene ese ímpetu o sentido originario bien afincado, vuela hacia lo maravilloso. Entonces ella se vuelve católica fervorosa, quiere esa maravilla para el orden espiritual y temporal, y en todo busca lo maravilloso.
        En tal estado las almas están listas para el rechazo indignado y rechaza cualquier cosa que pueda conducir al reino del demonio.
        Hay en el ser humano dos impulsos: uno hacia el “sueño” que, cuando es recto, es una visión de la fe y participa de los mejores aspectos de nuestra alma. Otro para la realidad vista luminosamente, como ella es en concreto; es lo que se llama sentido común.
        Cuando un alma tiene esos dos aspectos bien ordenados, sabe resolver de modo más sabio un problema concreto, porque está inspirada en lo maravilloso. Y, por otra parte, cuando ella trata de un asunto relacionado con lo maravilloso vuela hacia éste sin tener nostalgia de la realidad menor.
        El amor de Dios –completo, que toma, sujeta y aferra– un amor de Dios que invada el alma, no se consigue sino cuando se realizan esas dos condiciones preliminares. Y la Revolución(1) puso su puñal precisamente en este punto.
        El sentido de lo maravilloso es siempre creativo, original y dirigido al futuro. Quien tenga la armonía de esos dos aspectos tendrá el espíritu vuelto hacia la realización más alta, y le será propio querer siempre más y más.
        Eso es el amor al Ser, es decir, a Dios, en el futuro. Y el amor al mismo Ser en el presente, muestra que la sociedad ordenada según el Reino de María, es digna de amor. Ella no es el fin, es una etapa que se debe amar como el último peldaño de la escalera que queremos subir.
        Aquí está propiamente la clave de la Historia. Es una clave esencialmente religiosa. Si este conjunto –maravilla y realidad lúcida– está bien compuesto, el alma humana actúa bien. Si alguna cosa falla aquí todo se encamina al mal. Y sabiendo esto, el demonio trabaja para perturbar esa armonía.
        La Iglesia es lo maravilloso que nos satisface como si fuese el cielo en la tierra*. 

*Extracto de la Conferencia de 13/05/1988 por el pensador y líder católico Dr. Plinio Corrêa de Oliveira †1908-1995.

(1) El sentido del término «Revolución» es aquel dado en el libro Revolución y Contrarevolución (1959 – Plinio Corrêa De Oliveira)

Fuente: Revista Dr. Plinio Vol I – Nº 7 – Noviembre de 2018, pag. 4 – Editorial

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