VIVIMOS SUMERGIDOS EN LAS REDES SOCIALES

No se puede negar que, como herramienta multiuso, nos ayudan a recibir y dar respuestas inmediatas. Tenemos los emails, vemos fotos, videos, noticias que nos envían, interactuamos electrónicamente a todo momento, así son los celulares: ¡si hasta nos sirven de linterna en la noche, y nos despiertan en las mañanas!

Siempre estamos en las manos de Dios…

Las misericordias del Señor con cada persona a lo largo de la vida pesarán en su juicio: quien las aprovechó para el bien, recibirá la recompensa; quien las desperdició, se encontrará con la justicia, ambas salidas de las manos divinas y eternas.

Primera gran señal para el continente del futuro

Desde la perspectiva de la Historia, las apariciones de la Virgen de Guadalupe se delinean como el primer gran signo de Dios para un continente llamado a tener un futuro grandioso, cuando aún despertaba a las verdades de la fe

La levadura de los fariseos

“Guardaos de la levadura de los fariseos”, les previene el Señor a sus discípulos y también a los cristianos de todos los tiempos. Ante esta advertencia, cabe preguntarnos: y nosotros, ¿cómo somos? ¿Justificamos nuestra falta de integridad, en vez de rezar y luchar por nuestra propia conversión?

El modelo para la sociedad del futuro

Dios nos habla constantemente por medio de analogías, a través de la Creación. En efecto, según escribió cierto autor, todo ser es una “palabra” que Dios pronuncia con respecto a sí mismo. Ahora bien, dependiendo de su importancia, esa “palabra” puede no sólo traer una mera información, sino presentarnos un verdadero patrón de vida e invitarnos a adoptarlo.

Sembradores de la belleza del Evangelio

Para comunicar a los oyentes el resplandor de la Buena Nueva, el predicador debe reflejarla en su propia vida. Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco han estimulado a los pastores a que adornen sus predicaciones con un toque de belleza que brote del corazón.

El poder intercesor de San José

¿Quién podrá calcular la fuerza impetratoria de San José ante su divino Hijo? Habiéndole sido Jesús sumiso durante su vida terrena, seguramente que no dejará de atender a todas las peticiones que le haga en la eternidad.

EL SECRETO DE LOS “PEQUEÑOS”

anto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16). De hecho, la mayor prueba del amor de Dios por nosotros nos fue dada en Belén y, tres décadas después, en el Gólgota. ¿Qué más podría haber hecho por nosotros? ¿Qué ejemplos, qué milagros, qué enseñanzas podría habernos dado Jesús y no nos dio?